Cala
La cala es la flor que no necesita adorno. Su forma es ya perfecta — un solo pétalo que se enrolla sobre sí mismo, un espádice que apunta hacia arriba, una geometría que la naturaleza tardó millones de años en perfeccionar. Cala lleva esa perfección al dedo.
Esculpida a mano en porcelana blanca brillante, con el espádice en amarillo dorado y la banda del anillo en cerámica verde oliva moteada — como la tierra húmeda de la que emerge la flor. Cada detalle está modelado con una precisión que solo la mano puede conseguir: la curva del pétalo, la tensión del borde, la suavidad del interior.
Una pieza de joyería botánica que es también una escultura. Para quien entiende que la belleza más alta es la que imita a la naturaleza sin copiarla.
- Porcelana artesanal
- Acabado en oro
- Pieza única, hecha a mano
- Joyería de autor