Trinity
Tres bandas. Una sola pieza. Trinity.
El aro es ancho, generoso, de porcelana negra mate que absorbe la luz sin devolverla. Y en el centro exacto, una franja de oro brillante lo atraviesa de lado a lado — continua, perfecta, sin principio ni fin. Negro, oro, negro. La geometría más simple posible convertida en algo que no se puede ignorar.
La franja de oro no es plana ni uniforme: tiene esa textura irregular y viva del esmalte aplicado a mano, con micro-variaciones que la luz convierte en algo casi líquido. Como una veta de mineral en una roca oscura. Como el horizonte dorado justo antes de que el sol desaparezca.
Un anillo que funciona solo o apilado. Que va con todo y no se parece a nada. Que es, en el fondo, la versión más esencial de lo que Õ hace: negro y oro, siempre.
- Porcelana artesanal
- Acabado en oro
- Pieza única, hecha a mano
- Joyería de autor