Onda Caramelo
Hay colores que se comen con los ojos. El caramelo de mantequilla, el toffee oscuro, el ámbar líquido justo antes de solidificarse — ese territorio cálido y profundo donde el marrón se convierte en algo precioso. Onda Caramelo vive ahí.
El aro es volumétrico y redondeado — más cúpula que banda, con esa forma generosa que ocupa el dedo con presencia total. El esmalte es brillante, en ese marrón caramelo con vetas doradas que lo recorren en diagonal, como si el oro hubiera fluido sobre la porcelana antes de solidificarse y hubiera dejado su rastro para siempre. No hay dos piezas iguales: las vetas cambian, el tono varía ligeramente, el oro cae en ángulos distintos.
Es la Onda en su versión más cálida y orgánica. La que parece hecha de materia viva. La que, con la luz del atardecer, brilla como si tuviera luz propia.
- Porcelana artesanal
- Porcelana caramelo brillante con vetas doradas
- Superficie modelada a mano
- Pieza única, hecha a mano
- Joyería de autor